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SER PERONISTA
¡Me hubiera gustado ser peronista! Vivir en Villa Lugano o en el antiguo Rosario o en el sur tan turbio como el turbio hollín crucificado. Ser hincha de Boca llevar colgado el escarpín celeste y la foto de Gardel. Me hubiera gustado tener lo que ahora tengo. Un pecho solidario lo que me contó Lenín después del 17 el coraje comandante de la sierra luminosa. Ser peronista ungido en la clase saturado de sangre proletaria para soñarles la roja flor en la solapa augusta para índice por medio señalarles la preñez frutal que nos espera. Decirles que Perón se abrumó en mitad del camino y que Evita surgió abanderada descamisando el sendero de su muerte. Ser peronista para tener los codos juntos las llagas de la vida la villa cenicienta colgada de los párpados el riachuelo dormido La Matanza y Tucumán. Las manos roturando la tierra de los otros las manos apretando las tuercas de los otros azuzando la caldera del metal para la 4 x 4 que pasará sin mirarnos. Quisiera peronizar las edades o sea volver atrás los gemidos para encontrar mi juventud de cantos y la palabra libre preguntando... preguntando: ¿Porqué somos todos peronistas muchachos? El rico de la casa mayor y el pobre de la quema. ¡Jorge Antonio o López Rega! ¿Porqué mi general nos dijo: “del trabajo a casa y de casa al trabajo”? –con la lengua seca con la pala al hombro- ¿Porqué nos convenció que la hoz de las espigas y el martillo azul del dilatado yunque eran nuestros enemigos? ¿Porqué la imberbe pulcritud del joven nuevo se fue de la plaza cuando su rabia trizaba el aire y la tarde caía rigurosa? Quisiera volver las angustias de las horas y taparles la boca a los culpables sin contemplaciones. Al traidor del ¡Síganme! A los que aúllan todavía con humanizar el capital ¡Tan pulcro!... ¡Tan harto!...¡Tan miserable! Me hubiera gustado ser peronista para soñar desde adentro la victoria con mis hermanos terrenos con los que detentan el vino y las cebollas y que definitivamente serán los elegidos para sembrarles vendimias a la patria y a todos los hombres de la tierra. En fin Me hubiera gustado ser hincha de Boca llevar el celeste escarpín colgado la foto de Gardel y Evita en el corazón. enviò Josè Manuel Solà
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